¿Qué hacíamos los niños y niñas extremeños hace unos añitos?

Lo vintage está de moda y el revival de las décadas de 80 y 90 es una realidad. No es que nos hayamos hecho muy mayores, es que los tiempos han cambiado de manera pasmosa en no demasiado tiempo y hemos dejado atrás muchas de las cosas que hacíamos en Extremadura en los años 80 y 90. No queremos caer en eso de “cualquier tiempo pasado fue mejor” pero un poco de nostalgia nunca viene mal. Veamos qué hacíamos los niños y niñas extremeños hace unos añitos.

Nos mandaban a por leche fresca

Seguro que a muchos de vosotros vuestro abuelo o vuestra abuela os mandaban a buscar leche a casa de esa señora tan amable que tenía vacas. Los abuelos os ponían la vieja lechera en mano y os decían que fuerais a por leche recién ordeñada. Ellos ya se encargarían de hervirla para poderla beber. Esto dejaría un aroma típico por toda la casa. Lo recordáis ¿verdad?

Lecheras antiguas

Jugábamos a las canicas

Eso de la mensajería instantánea era cosa del cartero. Nosotros no teníamos WhatsApp para quedar con los amigos, sino que al salir de clase acordábamos dónde nos veríamos nada más terminásemos de comer. Por supuesto, no nos quedábamos en casa jugando a la Play, sino que pasábamos la tarde con nuestros amigos jugando a las canicas.

qué hacíamos en los 80-90's, jugar a las canicas

En los 80 y 90 jugábamos a las canicas

Jugábamos a las chapas

También nos apañábamos con unas simples chapas que pedíamos a los dueños de los bares para pasar buenos ratos. Había quien le ponía empeño y decorabas la chapas con los colores de su equipo.

Chapas de botellines

   Jugábamos con chapas 

Pedíamos la “chiquitía”

Vale, Halloween tiene su gracia, pero nosotros éramos más del Día de los Santos Inocentes. Con nuestra pandilla íbamos de casa en casa pidiendo la “chiquitía” y los vecinos nos daban chorizo, jamón y pan. Y cómo no, castañas que asábamos en una gran calvotada después de comer. Así, pasábamos el día en el campo protegiéndonos del frío con una buena hoguera.

Hacíamos la rana

Lo de la foto para Instagram cuando se va al pantano es algo muy moderno. Nosotros preferíamos tirar piedras intentando que dieran el mayor número de saltos posibles. El juego era sencillo: a ver quién llega más lejos.

Tirar piedra al agua, hacer rana

Hacíamos “la rana” para ver quién llegaba más lejos

No nos librábamos de ponernos el traje regional

Cuando llegaban las festividades en el colegio no te librabas de que tus padres o tus abuelos te pusiesen el traje típico regional extremeño e intentaban que bailases la jota. Qué vergüenza han pasado algunos. Todo sea por preservar el patrimonio de nuestra tierra.

Traje regional extremeño

Traje regional extremeño.
Fuente: aprenderespanolenmadrid

Íbamos de excursión con el colegio cantando durante todo el viaje

En el cole siempre había una excursión que no fallaba: ir a ver el bonito pueblo de Guadalupe. También visitábamos Trujillo y Mérida y retrocedíamos siglos en el tiempo. Puede que en los coles sigan haciéndose esos viajes, pero en el trayecto los móviles han sustituido a las canciones. Nosotros nos pasábamos todo el viaje cantando como si nos fuera la vida en ello. Pobre conductores extremeños, lo que tenían que aguantar.

Escribíamos cartitas de amor

En la adolescencia, cuando nuestras hormonas se volvían un locas, no buscábamos la app de moda en la que poder conocer a gente de nuestra edad, si no que en el instituto, si nos gustaba alguien le dejábamos una carta escrita de nuestro puño y letra. También tirábamos de notitas en los cuadernos y en libros de texto. Eso sí que es valentía.

Libros EGB cosas que hacíamos en los años 80-90

Libros de texto de EGB

El forastero tenía que cazar gamusinos para unirse a la pandilla

Cuando llegaba al pueblo el chico forastero tenía que venir a cazar gamusinos si quería unirse a la pandilla. Esta broma era una especie de rito iniciático. Una vez pasada ya era uno más del grupo y cada vez que tenía vacaciones les pedía a sus padres volver de nuevo al pueblo, a su pueblo.

Íbamos a la matanza

También era cosa común en los pueblos realizar la matanza casera en el puente de La Pura. En estas fechas los familiares se reunían y realizaban la matanza de un cerdo que les proveía de alimentos para todo el año.

Extremadura ha cambiado con los años, sí, pero mantiene su esencia. Una esencia que se conserva en cada uno de los pueblos y ciudades de esta comunidad. Extremadura es, ha sido y será una tierra hermosa y amable llena de buena gente.

¿Qué mas cosas que hacíamos en los años 80-90 recuerdas?

Y tú ¿qué hacías andabas haciendo hace unos añitos? Si recuerdas algo que se hiciera en las décadas de los 80 y 90 y que hayamos perdido déjanos un comentario.